"No creo que las empresas de reclutamiento sean capaces de asimilar los cientos de miles de selecciones que se van a dar sin cometer demasiados errores. Los métodos utilizados actualmente representan un factor limitador". Continuó diciendo mientras apuraba el ardiente y azucarado té moruno que solíamos beber después de las comidas.
"No seas tan pesimista". Le comenté con cierto matiz de reproche, para decirle a continuación... "... Pero esos errores que tú dices no representan un problema. Algo se acertará! digo yo..." le dije al ver que mi anterior intervención no le había gustado nada.
Mirándome fijamente a los ojos con esa mirada suya que me hacía recordar que estaba ante un hombre que viajaba en el tiempo, me dijo: "Se prevé tal caos en la asignación de empleo que inevitablemente desembocará en una rotación ficticia que destruirá de forma irrecuperable el tejido profesional en aproximadamente 1 década. El caudal de empleo será impresionante y la tensión aplastante. Ya verás como irán apareciendo miles de emprendedores fracasados en busca de otra oportunidad... en fin... lo dicho, un caos".
"Me estás asustando Simeón!" Le dije algo alterado, ya que sabía que en cuanto se acabase el té moruno, desaparecería en cuestión de segundos, sin avisar.
"Se supone que cualquiera podrá dedicarse a reclutar ya que va a haber para todos! No es de extrañar que en las redes sociales aparezcan ofertas sin asignación ninguna. Esto ya lo vi en el año 2015! antes de que funcionasen las primeras microredes o micronets". Continuó...
"Simeón! estamos en el año 2015!!" le comenté alzando la voz con la confusa y desesperada idea de despertarle o despertarme. Simeón no solía equivocarse y eso me mantenía realmente preocupado. Me miró de nuevo con esa perspicacia con la que siempre me solicitaba que reflexionase y si no tenía la boca seca, hablase...
"Tienes razón... Incluso las reclutadoras ya se están embruteciendo. Parece que no quieran que estos isotopos les ganen terreno; incluso les están distrayendo para que no actúen de forma solitaria e irresponsable proponiéndoles ofertas de empleo de forma masiva y sin determinar realmente los requisitos en cuanto a aptitudes y actitudes... siempre me pareció sospechoso que una selección tuviera que durar semanas..." . Solo entonces tragué algo de saliva.
"Mucho me temo que estamos ante una "burbuja" de espectaculares dimensiones..." me dijo para continuar... "La avalancha constructora de empleo, si me permites el símil, incluirá monstruosos solares ubicados en sitios remotos e inhabitables. La expectativa es que quedamos a la espera de ser rebasados..."
"Pero Simeón..." le dije llamando su atención... "La economía, no es cíclica?" le pregunté.
"No! no es cíclica... solo es que no sabemos andar en línea recta hacia ningún sitio... y menos aún, doblar el espacio para superponer dos puntos aparentemente lejanos pero mucho más cercanos de lo que imaginamos". Me dijo enigmáticamente mientras apuraba su té.
"La solución? Dime o dame una solución! quizás todavía estemos a tiempo!" .Le rogué...
"Una persona no puede ni debe seleccionar a otro persona. Empieza a darle vueltas a generar una fórmula o algoritmo que asigne directamente a los candidatos adecuados para las empresas adecuadas en cuestión de segundos. En el 2012 le comenté algo parecido a nuestro amigo Alvin y no le fue mal del todo". Me dijo mientras evaluaba mi reacción ante sus palabras. En cuanto me disponía a hablar, me silenció con un gesto de su mano para decirme: "Un robot. Prepara un método robotizado. Habla con Eric Bernstein. Él te ayudará. Sin duda... solo hay un problema... tendremos que viajar a los años 60 para hablar con él. Tienes alguna cita esta noche?" Me preguntó mientras dejaba el vaso marroquí sobre la mesa...

"Ninguna cita!" Le dije.... "Espera.... se lo digo a Tarragó para que nos acompañe". Simeón sonrió asintiendo. Apreciaba mucho a nuestro compañero.
Dándome la vuelta, cogí mis orejeras de lana y un poco de hierbabuena; acto seguido me dirigí a iWe... "Por favor, llama a Tarragó y dile que nos vemos en Montreal en el café Madison en 55 años y media hora..."
"No se preocupe Sr. Azulay... solo le digo que ya no nos quedan más orejeras!... hierbabuena? de sobra... como siempre..." Me dijo este encantador robot programado con un ADNe 32:32:40:32:36:28:28...